Malvinas 44 años: un día negro para la flota invasora

El 6 de junio los británicos comenzaron a realizar acciones para, en adelante, desembarcar los tres batallones de la 5º Brigada de Infantería en la zona de Bahía Agradable, cerca de Puerto Argentino, para que las tropas no tengan que cruzar nuestras islas marchando. La aviación argentina estaba lista, y esperando

08 de junio de 2026 – https://www.argentina.gob.ar/

Esta brigada venía a reforzar a los tres batallones de Royal Marines y los dos de paracaidistas, ya en tierra en San Carlos. Inicialmente emplearon cuatro lanchones de desembarco de los buques de asalto HMS Fearless e Intrepid, navegando por siete horas durante toda la noche hasta alcanzar las playas, ya que los comandantes de los buques no querían aproximarse demasiado a las posiciones argentinas. Sin embargo, esto generaba un agotamiento muy grande en las tropas, por lo que el día 7 se envió al buque RFA Sir Tristam directo a la bahía para desembarcar munición. El personal del Batallón de Infantería de Marina 5 desplegado en el Monte Tumbledown avistó al buque y dio la alarma, enviándose primero una escuadrilla compuesta por el Vicecomodoro Ernesto Dubourg y los primeros tenientes Danilo Bolzán y Héctor Sánchez, sin encontrar el buque. Una hora después fue seguida por otra, con el Capitán Carlos Varela, los tenientes Mario Roca y Sergio Mayor, y el Alférez Marcelo Moroni, pero con la misión de atacar las fuerzas en Monte Kent. Tuvieron que regresar antes de llegar, ya que se informó de la presencia de una fragata en la zona de Fitzroy.

Debido a que los Guardias Galeses aún estaban a bordo del HMS Fearless, se decidió enviarlos en el RFA Sir Galahad junto al Sir Tristam en la noche del 7 al 8 de junio, con la intención de que desembarcaran durante la noche. Al llegar a la zona se les informó que, dado que los ingenieros argentinos habían volado el puente entre Bahía Agradable y el establecimiento Fitzroy, debían caminar un trecho bastante largo para llegar allí, donde se concentrarían y juntarían con los Guardias Escoceses y los Gurkhas, con quienes completaban la brigada.

Para evitar la caminata decidieron esperar en el Sir Galahad mientras los lanchones de desembarco quedaban disponibles para ellos luego de transportar carga, incluyendo material que debían trasladar desde Pradera del Ganso. Las tropas, recién llegadas al teatro de operaciones, confiaban en que la aviación argentina ya no tenía capacidad de ataque, por lo que prefirieron permanecer en el buque.

El personal del Batallón de Infantería de Marina 5 volvió a ver los buques y una vez más fue informada la posición, por lo que se enviaron dos escuadrillas de A-4B Skyhawk del Grupo 5 de Caza, cada una con cuatro aviones, además de dos de IAI M5 Dagger del Grupo 6 de Caza, con tres aviones cada uno. A las 11:30 h salieron las dos escuadrillas de A-4B, pero los líderes de ambas debieron regresar por fallas, así como uno de los numerales, por lo que solo cinco aviones siguieron al blanco.

Los aviones pasaron por el sur de las islas y siguieron con rumbo nordeste sobrevolando la costa este de la isla Soledad, entrando en Fitzroy, pero allí no había ningún buque, por lo que siguieron hacia el norte hasta ver soldados británicos que les dispararon, y fue recién ahí, cuando uno de los pilotos vio los buques en Bahía Agradable. Tres A-4 atacaron el RFA Sir Galahad y los otros dos el Sir Tristam, impactando ambos buques con varias bombas antes de escapar sin que los británicos tengan tiempo de alcanzar alguno de los Skyhawk, aunque intentaron enviar a cuatro Sea Harriers a interceptarlos. El Sir Galahad comenzó a quemarse inmediatamente. Había pasado solo media hora del ataque, y su comandante ya había ordenado el abandono de la unidad. En el ataque murieron 43 Guardias Galeses y siete tripulantes del buque, mientras que un centenar resultó herido.

En paralelo, dos escuadrillas de Dagger despegaron de Río Grande, aunque uno de los aviones debió regresar cuando un pájaro golpeó su parabrisas y lo dañó. Los otros siguieron hacia el blanco y, aunque creyeron que iban a realizar su ataque en Bahía Agradable, terminaron haciéndolo en el Estrecho de San Carlos, alcanzando a la fragata HMS Plymouth cerca de Punta Chancho, terminando con la función de piquete de radar que hacía el buque invasor para su flora.

Una bomba pasó a través de la chimenea, otra se alojó dentro de la unidad, sin explotar, otra dañó el mortero antisubmarino antes de caer al mar, y una cuarta golpeó una carga de profundidad, haciéndola detonar. La fragata además recibió impactos de los cañones de 30 mm de los Dagger, hiriendo a cinco tripulantes y dejando al buque fuera de combate.

El destructor HMS Exeter envió dos Sea Harrier a interceptar a los Dagger, sin éxito. Los aviones argentinos regresaron todos a su base. Para aprovechar el éxito obtenido en Bahía Agradable, se enviaron otras dos escuadrillas de tres aviones cada una: la Mazo formada por el 1º Teniente Danilo Bolzán, el Teniente Juan Arrarás y el Alférez Guillermo Dellepiane , y la Martillo con los primeros tenientes Oscar Berrier y Héctor Sánchez, y el Alférez Alfredo Vázquez. Despegaron a las 15:00 h pero Berrier debió regresar por problemas en el sistema de oxígeno, mientras que Dellepiane debió hacerlo por problemas en el motor. Los cuatro restantes siguieron rumbo al blanco. Al llegar a la zona, Sánchez vio que uno de sus tanques externos no estaba transfiriendo combustible, por lo que debía regresar; pero asumiendo el riesgo decidió seguir. Pasaron Bahía Agradable y vieron el humo de los buques, salieron hacia el mar para buscar más buques, encontrando al lanchón F4 del HMS Fearless, que navegaba desde Pradera del Ganso. En primer lugar inició el ataque Bolzán, que lanzó y acertó una bomba en la parte de popa. Luego Arrarás la impactó en el medio, explotando sus tres bombas. Al momento en que Vázquez iniciaba su ataque fueron interceptados por dos Sea Harrier que dispararon sus misiles, alcanzando primero a Arrarás que pudo eyectarse, pero nunca pudo ser recuperado.

Inmediatamente después otro misil alcanzó al avión de Vázquez, que se desintegró en el aire. Posteriormente alcanzaron al avión de Bolzán, mientras que Sánchez logró escapar, pero su combustible no le permitía llegar siquiera a la zona donde estaban los reabastecedores. Por esta razón el Vicecomodoro Alfredo Cano, comandante del avión reabastecedor, le dijo que no se preocupe, que irían a buscarlo para darle combustible, y pusieron rumbo a las islas. La decisión, por demás arriesgada, supuso la posibilidad de ser derribados. Finalmente Sánchez logró enganchar su sonda en la canasta del Hércules, que le brindó el combustible necesario para poder regresar a Río Gallegos.

Mientras Sánchez lograba un regreso seguro gracias a la solidaridad y el compromiso del Vicecomodoro Cano, el lanchón F4 cargado de vehículos, se hundía súbitamente causando además la muerte de seis de sus ocupantes. Pasadas las 15:30 h, se envió una escuadrilla de cuatro A-4C Skyhawk del Grupo 4 de Caza, para atacar a los buques en Bahía Agradable, donde pudieron ver al Sir Galahad en llamas. Decidieron entonces atacar tropas en tierra, recibiendo un fuego antiaéreo muy intenso. Todos lograron escapar. Sin embargo, dos de los aviones tenían pérdidas de combustible causadas por fuego de armas livianas, por lo que debieron reabastecer en vuelo durante el regreso, y permanecer enganchados al Hércules hasta estar cerca de la pista para mantenerse con combustible.

El impacto de estos ataques fue muy fuerte para los británicos, con el batallón de Guardias Galeses quedando prácticamente fuera de combate, sólo una fracción de la unidad realizaría una operación de diversión durante las acciones en Monte Tumbledown, el 13 de junio. Todo ello, sumado a la pérdida del RFA Sir Galahad y la F4, mientras que el Sir Tristam quedó muy dañado, con toda la superestructura quemada, sin posibilidad de ser llevado a Gran Bretaña luego de la guerra y reparado. El resultado de los ataques de las alas argentinas durante la jornada del 8 de junio, llevó a que los británicos lo bauticen como el “Día más negro de la flota”.