Ante la amenaza británica emitida a 13 mil kilómetros de distancia, de que enviaría una Fuerza de Tareas para retomar el control de las Islas Malvinas, la Argentina comenzó movimientos para reforzar la guarnición, empleando buques de la Armada y civiles, además de aeronaves militares y de las empresas Aerolíneas Argentinas y Austral.
10 de abril de 2026 – https://www.argentina.gob.ar/

Ante la amenaza británica emitida a 13 mil kilómetros de distancia, de que enviaría una Fuerza de Tareas para retomar el control de las Islas Malvinas, la Argentina comenzó movimientos para reforzar la guarnición, empleando buques de la Armada y civiles, además de aeronaves militares y de las empresas Aerolíneas Argentinas y Austral.

El primer buque en entrar en Puerto Argentino fue el ARA “Cabo San Antonio” que, luego de permitir el desembarco de tropas, retiró los vehículos anfibios empleados en el desembarco del 2 de abril. Posteriormente, se sumaron otros buques de la Armada como el ARA “Isla de los Estados”, que formó parte de la Fuerza de Desembarco y arribó el 4 de ese mes. Este fue seguido por el ARA “Bahía Buen Suceso”, los buques de la empresa estatal ELMA: Formosa, Río Cincel y Río Carcarañá; además del carguero Mar del Norte, de la empresa La Naviera.
El ELMA Córdoba se había cargado para llevar suministros a las islas, pero la presencia y llegada de la Fuerza de Tareas extranjera, motivó la cancelación del cruce. Paralelamente la empresa Geomater envió al remolcador oceánico Yehuin para dar asistencia en las islas, mientras que de manera local, se requisaron los buques locales Forrest, Monsunen, Penelope y Lively. A ellos se sumaron las dos patrulleras de la Prefectura Naval Argentina Río Iguazú e Islas Malvinas, que cumplieron misiones de patrullaje y escolta a los buques y transporte.
A pesar de que los pequeños muelles en Puerto Argentino dificultaban la descarga del material desde los navíos, igualmente se logró desplegar una gran cantidad de pertrechos, vehículos, artillería y abastecimientos de todo tipo.

De aquellos buques que cortaron las aguas de las Islas Malvinas, el ARA “Isla de los Estados” fue destruido por el fuego de la fragata HMS Alacrity, el 10 de mayo, dejando un saldo de 22 de sus 24 tripulantes fallecidos, mientras que el ARA “Bahía Buen Suceso”, dañado por aviones Sea Harrier el 16 de mayo en Bahía Fox, fue abandonado. La misma suerte corrió, el mismo día, el ELMA Río Carcarañá.
Si bien una gran parte del personal desplegado en nuestras Islas Malvinas llegó por avión, casi la totalidad de la carga lo hizo por vía marítima, a través de buques militares y civiles, marcando un esfuerzo logístico de grandes proporciones que no terminaba con la llegada a las islas: una vez recibida la carga en Puerto Argentino y en localidades de Gran Malvina, como Bahía Fox y Puerto Howard, se iniciaba otro gran esfuerzo para distribuirla entre las tropas desplegadas en medio de un ambiente, por momentos, inaccesible por la ausencia de caminos.