La ceremonia por su Bautismo de Fuego estuvo presidida por el Comandante de la Infantería de Marina.
martes, 9 de junio de 2026 – https://gacetamarinera.com.ar/

Puerto Belgrano – El pasado sábado, en la Plaza de Armas de la Brigada Anfibia de Infantería de Marina “Teniente de Navío D. Cándido de Lasala” (BRIM), se desarrolló una ceremonia conmemorativa por el Bautismo de Fuego de la Compañía de Ingenieros Anfibios (CKIA) y en honor a sus caídos en la Guerra de Malvinas.
El acto estuvo presidido por el Comandante de la Infantería de Marina, Contraalmirante Carlos Eduardo Gómez Nolasco, quien estuvo acompañado por el Comandante de la BRIM, Capitán de Navío Jorge Eduardo Roscoe, y el Comandante de la CKIA, Capitán de Corbeta Muaricio Maximiliano Gómez.

Participaron además personal del destino, familiares de caídos en combate, Veteranos de la Guerra de Malvinas de la Unidad e invitados especiales.
Tras el ingreso de las autoridades, el Suboficial Segundo Pablo Ignacio Salvatierra pronunció palabras alusivas donde destacó: “Hace 44 años la Compañía fue desplegada al Teatro de Operaciones Malvinas. Allí vivió su Bautismo de Fuego […] Aquellos hombres no buscaban protagonismo, trabajaron en silencio muchas veces lejos de los reflectores de la historia, pero siempre en la primera línea del sacrificio”.
Luego se repasaron las tareas y acciones llevadas adelante por la CKIA durante los días de guerra, destacando a los caídos durante el Bautismo de Fuego: El Cabo Primero (post mortem) Jorge Sisterna y los Cabos Segundo (post mortem) Víctor Olavarría y Ramón Ordoñez, como así también al último miembro de la Compañía que ofrendó su vida en acto de servicio el 14 de junio: El cabo segundo (post mortem) Vicente Díaz.

“Detrás de cada hombre había una historia, una familia, sueños y proyectos. Eran camaradas que compartían las mismas dificultades, anhelos y amor por la Patria. Su sacrificio no pertenece solo al pasado, vive en cada ingeniero anfibio que viste este uniforme, en cada ejercicio, en cada despliegue y cada acto de servicio. Como herederos de su legado, tenemos la responsabilidad de mantener viva su memoria. Los héroes no mueren mientras sean recordados”, continuó el Suboficial Salvatierra.
Para finalizar la alocución, remarcó: “El destino les tenía reservado un lugar de honor entre los héroes de la Patria […] Hoy evocamos sus nombres con profundo respeto”.

Luego, se llevó a cabo una invocación religiosa a cargo del capellán castrense Agustín Cañamero, seguida de un minuto de silencio que concluyó con la pronunciación del lema de la Unidad: “Luchar con valor, morir con honor”.
Para concluir la ceremonia, el Contraalmirante Gómez Nolasco junto a Veteranos y familiares de los caídos, colocaron una ofrenda floral en el monumento que evoca la entrega de la CKIA en la Guerra de Malvinas. La entonación de la Marcha de la Armada marcó el cierre de la ceremonia.
