El libro “El Pacto Perfecto”, escrito por periodistas chilenos, refleja cómo la dictadura de Augusto Pinochet colaboró con el Reino Unido en 1982 a través de espionaje, radares y logística clave
- 31 de agosto de 2026 – https://www.lanacion.com.ar/

Pinochet y Thatcher mantuvieron su alianza en secreto. Archivo
Daniel Avendaño y Mauricio Palma son periodistas. Se reconocen “hermanos de la vida”. Ya escribieron tres libros “a cuatro manos”. En 2017 comenzaron a analizar seriamente la posibilidad de investigar y escribir sobre la ayuda que Chile prestó a Inglaterra durante la Guerra de Malvinas. “Hay mucho mito alrededor de esta historia, nos interesaba esclarecer con información, con documento. En 2019 me fui a vivir a Londres y empecé a bucear en el Archivo Nacional”, dice Daniel a LA NACION vía Zoom desde Santiago. Y Mauricio, también en la conexión, confirma: “El régimen militar se preocupó de mantener los conflictos con Argentina, tanto el del Beagle como Malvinas, en un perfil bajísimo. Son un gran misterio para nuestra generación”.
Siete años después, su investigación cobra forma en el libro “El Pacto Perfecto”, de Penguin Libros, que se lanza esta semana en Santiago, y que la editorial promueve como “la investigación más completa sobre el rol que jugó Chile en la guerra de las Malvinas”.
Ante todo, una aclaración: Chile no apoyó formalmente a ninguno de los dos países en guerra. Mantuvo una posición “neutral”. Tampoco siguió la tendencia americanista en la OEA, donde 17 estados apoyaron las presentaciones argentinas. Fue uno de los cuatro países (junto a Estados Unidos, Colombia y Trinidad y Tobago) que se abstuvieron en la votación.

El Pacto Perfecto, el libro de Daniel Avendaño y Mauricio Palma
ATACAR TIERRA DEL FUEGO
Uno de los documentos que revela el libro, elaborado por el Ministerio de Defensa británico, lleva el encabezado “SECRET UK EYES A / RESTRICTED”. Es su clasificación de seguridad. Prohíbe explícitamente que sea compartido con gobiernos extranjeros, contratistas internacionales o personal no británico, incluso si pertenecen a países aliados. Son 15 páginas, fechadas el 1° de mayo de 1982, tres semanas antes del desembarco británico en San Carlos. Cada una propone una “opción militar para la recuperación de las Islas Malvinas”. Están dispuestas, según dice su carátula, “en orden de gravedad ascendente”. La número 14 evalúa el desembarco de la Task Force en Tierra del Fuego y sugiere la “participación activa” de Chile. La última, la número 15, la más grave, recomienda “incrementar la cooperación militar con Chile, incluyendo la posibilidad de una alianza militar”.
-¿El gobierno chileno evaluó intervenir militarmente en la guerra de Malvinas?
Mauricio: -Sí, a través del almirante José Toribio Merino. Él ordena la movilización de la escuadra chilena hacia el sur. Y en un documento secreto que se filtra a organismos de inteligencia argentinos, entendemos que fue a propósito, advierte: “Si es necesario, el 19 de abril entramos en la zona de operaciones, entramos en guerra”.

El documento secreto del Ministerio de Defensa británico que proponía 15 opciones militares para “recuperar” las Islas Malvinas. La última, sugería una aumentar la cooperación militar con Chile y evaluaba la posibilidad de una alianza militar formal ente los dos países. Entre las anotaciones, también reconocía que era “muy poco probable” que Chile aceptase esta propuesta.
“No es oportunismo”
Es imposible analizar la ayuda de Chile a Gran Bretaña fuera de contexto. Argentina y Chile vivían en tensión permanente por diferencias limítrofes. Se habían producido escaramuzas en el Canal de Beagle y también un breve enfrentamiento en Laguna del Desierto. La escalada llegó a su clímax en 1978, cuando la Junta Militar que gobernaba el país puso en marcha la Operación Soberanía: el plan, que tenía fecha cierta, 22 de diciembre, consistía en invadir Chile, cortar el territorio al medio y asediar Santiago.
-Se puede entender como una alianza de conveniencia. Como dice el refrán: “El enemigo de mi enemigo es mi amigo”.
Mauricio: -Pero no es oportunismo: la relación con el Reino Unido viene desde el nacimiento de la República Chilena. Nuestro padre de la patria, Bernardo O’Higgins, tiene obviamente ascendencia británica. Y uno de los fundadores de la Armada Chilena es lord Cochrane, que también es inglés. Hay muchos simbolismos que reflejan esta relación. El auto que ocupa el presidente para el cambio de mando fue regalado por la Corona británica en el año 66. La formación de la Escuela Naval, de todos sus ritos, de su vestimenta, está influenciada por la Escuela Naval Británica. Además, tenemos armamento británico desde hace larga fecha. Los aviones que bombardean La Moneda en 1973 son Hawker Hunter ingleses…
Daniel: -Además, cuando las tropas argentinas llegan a Malvinas, hay una amenaza abierta de Galtieri, que dice “Malvinas es sólo el comienzo”. Los próximos, quedaba claro, eran los chilenos. Sería iluso pensar que Chile no colabora en materia de inteligencia con Inglaterra. Si el vecino te está apuntando con un arma, ¿qué haces tú?
-¿Cuándo registran la primera ayuda de Chile a Inglaterra respecto a Malvinas?
Mauricio: -En marzo de 1982, la Armada de Chile pone en alerta a los ingleses respecto a la estrategia que tenía la Argentina de invadir las islas. Eso está documentado. El almirante José Toribio Merino, comandante en jefe de la Armada, fue uno de los principales propiciadores del apoyo chileno al Reino Unido. Era un ferviente admirador del almirante Nelson y de la Royal Navy que estuvo durante su época de estudiante en Inglaterra. Además, tenía un odio profundo por los almirantes Anaya y Massera.

El almirante José Toribio Merino, abiertamente anticomunista y antiargentino, articuló la ayuda chilena al Reino Unido
-Merino celebró la tragedia del ARA Belgrano con un chiste que es una canallada. Tras el hundimiento, dijo en televisión que la Argentina tenía “el submarino más grande del mundo”.
Daniel: -Merino encarnaba tanto el anticomunismo como el antiargentinismo. Y era un provocador.
Mauricio: -Se caracterizaba por utilizar una especie de humor sarcástico, hiriente. Su forma de hablar era como la de un borrachín. Esta declaración es de una falta de humanidad tremenda. En el año 67, cuando era integrante del Estado Mayor de la Armada, Merino le propuso al entonces presidente Eduardo Frei invadir Argentina. Una locura.
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Radares, aviones y pistas
Sidney Edwards fue el oficial de la Royal Air Force que envió la Corona británica a Santiago en 1982 para coordinar la ayuda chilena. Tenía 48 años, hablaba perfecto español y era experto en inteligencia militar. Muchos años después, cuando publicó sus memorias, bajo el título My Secret Falklands War, fue contundente: “Sin la ayuda de Chile, hubiésemos perdido la Guerra”, declaró. Avendaño y Palma sostienen que la colaboración que prestó su país “fue crucial”.
-¿En qué consistió, concretamente, la ayuda chilena?
Daniel: -Chile permite al Reino Unido ocupar su espacio aéreo. Y le permite utilizar las pistas de aterrizaje en Isla de Pascua, Carriel Sur, Concepción, Punta Arena y San Félix, que es como un portaaviones natural a la altura de la tercera región de Atacama (norte del país). A San Félix llegan los Nimrod, de patrulla marítima y guerra antisubmarina, con su tripulación británica. Apenas aterrizaban, los aviones británicos era pintados con los colores de la Fuerza Aérea chilena.
Mauricio: -Llegaron también oficiales de inteligencia, principalmente a Punta Arenas y a Santiago. Se movían con libertad por el país. Un dato curioso: solían almorzar en una parrilla argentina cerca de la embajada británica. La ayuda chilena, que supuestamente era encubierta, se debate en el Parlamento británico. Además, hay varios artículos de la prensa en Londres que reportan la ayuda chilena. Ya ni siquiera era un “secreto a voces”, era de conocimiento público.
Daniel: -Chile provee espacio aéreo, pistas de aterrizaje, servicios de inteligencia, radares y ayuda logística. En esos días debía llegar al país un buque petrolero llamado Tidepool que había comprado la Armada de Chile. Y Merino ordena que se devuelva para apoyar a las fuerzas británicas. Deja a los chilenos en Arica y el Tidepool pasa a integrar la flota británica.

El petrolero RFA Tidepool (A76) fue vendido a la Armada de Chile en 1982. Cuando se desató el conflicto del Atlántico Sur, el buque interrumpió su viaje de entrega: la Armada chilena lo cedió temporalmente al Reino Unido y operó como parte de la flota logística británica. Tras finalizar la guerra, fue entregado formalmente a Chile y rebautizado como Almirante Jorge Montt (AO-52)
Mauricio: -Ya comenzada la guerra, llega al país un grupo de soldados británicos para instalar un radar que va a ser muy importante por su ubicación, en Balmaceda, que está a la altura de Comodoro Rivadavia. El radar que tenía Chile en Punta Arenas no alcanzaba a cubrir todo el sector sur del continente mientras que este radar, que es el Marconi, que instalan soldados británicos con oficiales de la Fuerza Aérea y del Ejército de Chile, les va a permitir ampliar el radio de detección. También instala otros pequeños radares en el sur… En el libro también contamos una serie de antecedentes obtenidos por periodistas británicos que sostienen que Chile pudo haber entregado las coordenadas del destructor ARA Belgrano antes de su hundimiento, el 2 de mayo. Eso no está probado, lo sostienen dos periodistas ingleses en sus libros.

Foto tomada a finales de abril de 1982 desde la ventanilla de un VC10 C1 del Escuadrón N.º 10 a punto de despegar, esta fotografía inédita muestra un Hercules C1 del Escuadrón N.º 30, con sus insignias de la RAF pintadas, en la Isla de Pascua junto a un C-130 de la Fuerza Aérea de Chile (el más cercano de los dos Hercules). La aeronave británica fue desplegada en apoyo a la Operación ‘Folklore’. La autoría de la foto es adjudicada al líder de escuadrón BILL RAGG
“Sin Pinochet hubiésemos tenido más bajas”
Hay un suceso extraordinario que confirmó la leyenda sobre la ayuda que recibió Gran Bretaña de Chile durante el conflicto. Ocurrió el 26 de marzo de 1999, cuando la exprimera ministra Margaret Thatcher visitó a Augusto Pinochet en una mansión de las afueras de Londres, donde el exdictador cumplía arresto domiciliario. Llevaba seis meses detenido a raíz de una orden de extradición dictada por la justicia española.
Luego de un breve encuentro privado, Thatcher enfrentó las cámaras y declaró: “Sé cuánto le debemos por su ayuda durante la campaña de las Malvinas, al darnos la advertencia de cuándo venía la fuerza aérea argentina… salvando muchas, muchas vidas británicas”.

Pinochet y Thatcher mantuvieron su alianza en secreto. Archivo
Meses después, el 6 de octubre, en un discurso que ofreció en la ciudad de Blackpool, hizo una defensa más agresiva de su amigo. Y dio detalles sobre la ayuda que le brindó durante la guerra. Sus declaraciones están en la Margaret Thatcher Foundation: “Él nos dio alerta temprana de los ataques aéreos argentinos, lo que permitió a la fuerza de tareas tomar medidas defensivas. El valor de esta inteligencia quedó demostrado por lo que sucedió cuando se detuvo. Un día, cerca del final del conflicto, el radar chileno de largo alcance tuvo que ser apagado por un mantenimiento atrasado. Ese mismo día —el martes 8 de junio, una fecha grabada a fuego en mi corazón— los aviones argentinos atacaron y destruyeron los buques de desembarco Sir Galahad y Sir Tristram, con un gran número de bajas. En total, unos 250 miembros de nuestras fuerzas armadas perdieron la vida durante la Guerra de las Malvinas. Sin el presidente Pinochet, ciertamente habría habido muchos más. Todos le debemos a él —y a Chile— una gran deuda”, dijo.
-Es la primera declaración de una autoridad británica sobre la ayuda chilena.
Daniel: -Thatcher estaba alejada de la política ya. Ella regresa para ayudar a su amigo.

La baronesa Margaret Thatcher, ex primera ministra británica (a la derecha), se reúne con Augusto Pinochet y su esposa Lucía Hiriart (a la izquierda), el viernes 26 de marzo de 1999 en la residencia alquilada del general en Wentworth, Inglaterra, a unos 40 kilómetros de Londres. Dos días antes, el máximo tribunal británico había resuelto que Pinochet no tenía inmunidad absoluta como ex jefe de Estado. Thatcher había apoyado públicamente la liberación del ex dictador, detenido en Londres por una orden de extradición española que buscaba juzgarlo por violaciones a los derechos humanos cometidas durante su gobierno. (Foto: AP/Ian Jones, Pool).
Rescate y secreto
El 17 de mayo de 1982, ocho miembros del Escuadrón B del Regimiento 22 del Special Air Service (SAS) sobrevoló territorio continental argentino a bordo de un helicóptero Sea King. Su misión era ingresar a la Base Aeronaval de Río Grande en Tierra del Fuego y, de ser posible, atacarla. Ese lugar albergaba a la 2º Escuadrilla Aeronaval de Caza y Ataque, que tenía el equipo de armas que más preocupaba a los británicos: los aviones Super Étendard y los misiles AM-39 Exocet. A último momento abortaron la misión, cruzaron la frontera y se refugiaron en Chile. Los tres pilotos fueron rescatados y dieron una conferencia de prensa. Los ocho hombres de la SAS se escondieron en la ciudad de Porvenir hasta que, por pedido de Sidney Edwards, fueron rescatados por un exoficial de la FACh.
-Chile va al rescate de los militares británicos. Esconde a los marinos pero exhibe en rueda de prensa a los pilotos.
Daniel: -Lo que pasa es que era imposible esconder Plum Duff. Yo creo que ahí fue un buen manejo comunicacional. Sidney Edwards rápidamente se comunicó con el general Fernando Matthei, comandante en jefe de la Fuerza Aérea de Chile, y concretaron el rescate. Si lo ocultaban todo, iba a ser muy poco creíble. Finalmente, se justificó que fue solo un accidente aéreo, sin personal militar involucrado.

Sea King con las aspas plegadas a bordo de la cubierta de vuelo del HMS Intrepid. Atrás asoma el portaaviones ligero HMS Hermes.

Los dos pilotos y el mecánico británico que participaron en la operación Plum Duff brindaron una conferencia de prensa. El intento de ataque o sabotaje a la Base de Río Grande fue “disfrazado” de accidente en el que dijeron que no había personal militar involucrado (negando a los 8 comandos del SAS que participaron de la operación)
Mauricio: -Hay un dato que refleja cómo se vulneraban las fronteras en aquel momento. Entre el 2 de abril y el 17 de mayo del 82, en los primeros 45 días de la guerra, la Cancillería registra 22 incursiones perpetradas tanto por embarcaciones como por aviones argentinos al territorio chileno. Esto disminuyó en los meses de junio y julio, donde se produjeron 14 nuevas intromisiones. El 21 de mayo, en plena guerra, un helicóptero del Ejército argentino aterrizó en la estancia Las Posas aduciendo un extravío. Cinco días más tarde, dos soldados argentinos fueron sorprendidos caminando en las cercanías de una estancia que se llama Monte Dinero, al noreste de Punta Dúngeness, con una máquina fotográfica. Y el 3 de junio, en el mismo sector, un funcionario de la Empresa Nacional del Petróleo encontró a 12 militares argentinos en una casa de instrumentos de la refinería, y el argumento de ellos fue: “Ah, es que estábamos mirando”, y se retiraron.
Un gesto de humanidad
Palma y Avendaño recrean en su libro un suceso poco conocido que llaman “el rescate de Piloto Pardo”. Y sostienen que se trata, quizás, del único gesto de hermandad entre Chile y Argentina durante la guerra.
Daniel: -Es un gran documento, se trata del rescate de los cuerpos de dos soldados argentinos, náufragos del Belgrano, por parte de un buque chileno llamado Piloto Pardo. Esa fue la única incursión chilena a territorio argentino: un buque científico, de exploración antártica, que participa en las tareas de búsqueda y rescate de náufragos. El buque estaba en la zona cuando ocurre la tragedia y obtiene autorización de las autoridades argentinas para colaborar. El Piloto Pardo encuentra dos cuerpos en una balsa y los recupera. El libro va a mostrar, por primera vez, fotografías del rescate. Tenemos toda la bitácora también, el relato minuto a minuto de cómo sucedió esto. Creemos que puede ser una gran contribución.

El buque chileno Piloto Pardo que participó en el rescate de los sobrevivientes al hundimiento del crucero ARA Belgrano.

Las fotos, hasta ahora inéditas, del rescate de Piloto Pardo
Mauricio: -Intentamos averiguar quiénes eran estos dos soldados desconocidos. Llamamos a la Armada Argentina, buscamos documentos… Sin embargo, fue imposible identificarlos hasta hoy.
Daniel: -Nos gustaría muchísimo que pudiesen contribuir a esa identificación, nos parece un gesto de total humanidad.

Las fotos, hasta ahora inéditas, del rescate de Piloto Pardo
¿Y Pinochet?
De acuerdo al relato de Palma y Avendaño, el almirante Merino y el general Matthei fueron los articuladores de la ayuda de Chile a Inglaterra. En ese sentido, en una entrevista de 2005, Matthei declaró: “Yo hice todo lo posible para que la Argentina perdiera la guerra”.
-¿Cuál fue la postura pública de Augusto Pinochet?
Mauricio: -Las memorias de Merino y Matthei coinciden: cuando le sugieren a Pinochet el apoyo secreto al Reino Unido, él toma distancia. “Ustedes asumen las responsabilidades”, les dice. Y lo explicita: “Yo de esto no sé nada. Ustedes asumen las responsabilidades en caso de que el huevo se quiebre”. Esa es la expresión que usa. Pinochet era comandante en jefe del Ejército y presidente de la República. Entonces tenía que controlar a sus militares y controlar su política.
Daniel: -Pinochet siempre fue muy cauto. Se aseguraba de que todas las cosas estuviesen en su lugar antes de dar el paso. No se arriesgaba. Cuando ocurre el episodio Plum Duff, se entera rápidamente y su instrucción es: “Resuelvan”. Le dice a Matthei: “Resuelva esto, que no me genere nada”.

El general del aire Fernando Matthei, uno de los que articuló la ayuda chilena al Reino Unido. “Hice todo lo que tenía que hacer para defender a Chile. A mí me pagaban para eso. La amistad con los argentinos era problema de otros. Yo hice todo lo posible para que la Argentina perdiera la Guerra de las Malvinas”, declaró en 2005.
Países hermanos
Es difícil encontrar la raíz de la tensión histórica entre Argentina y Chile. Los dos países comparten 5308 kilómetros de frontera. Y los desencuentros continúan hasta hoy.
-Parafraseando a Zavalita, personaje de Mario Vargas Llosa en Conversación en la Catedral: ¿en qué momento se jodió la relación entre la Argentina y Chile?.
Mauricio: -¿En qué momento estaba buena?, preguntaría yo.
Daniel: -Prácticamente desde el nacimiento de las dos naciones.
Mauricio: -Chile tiene dos guerras con Perú y Bolivia, en las que hubo miles de muertos. Con Argentina, a pesar de todo, hemos tenido solo un muerto en la historia. El carabinero Merino Correa, en (la escaramuza de) Laguna del Desierto, en 1965.

Imágenes de prensa de 1965 que reportaron el choque entre carabineros y la gendarmería argentina en Laguna del Desierto

El teniente de carabineros Hernán Merino Correa es el único muerto entre tantos conflictos limítrofes que tuvieron Chile y Argentina
-¿Por qué llamaron a su libro “El pacto perfecto”?
Daniel: -Porque a partir de esta terrible tragedia que fue la guerra, Chile retomó la histórica alianza con el Reino Unido. Además, le permitió al régimen de Pinochet romper el aislamiento armamentista. Tras la derrota en Malvinas, Argentina dejó de ser una amenaza militar. Chile se armó y comenzó a consolidarse como una de las principales potencias militares del continente.
-¿Cómo esperan que sea recibido el libro en Argentina?
Daniel: -Creemos que vamos a hacer una contribución para el diálogo y la reflexión, que la documentación que estamos proporcionando en el libro va a permitir que este diálogo se dé con mayor fundamento. El periodismo de a ratos quema, pero el fin último siempre es que exista una mejor comprensión de lo que ocurrió. El desconocimiento sobre la historia es el que genera que las barras bravas, tanto en Chile como en Argentina, pero sobre todo las chilenas, sigan con los cánticos agresivos… Pero lo cierto es que no conocen la raíz, cantan porque repiten. El libro viene a contarle a las nuevas generaciones por qué sucedieron las cosas.
Todavía quedan secretos sobre el apoyo chileno al Reino Unido sin revelar. Explica Daniel: “Cuando revisas documentos desclasificados, suele suceder que te encuentras con un título y está todo tachado. No sirve de nada. Quedan carpetas por desclasificar por parte del Reino Unido. En un par de años más debiesen terminarse ya. En Chile también, recién hace un par de años, el Ministerio de Defensa abrió el acceso a sus archivos. Sin embargo, no podemos acceder a ningún tipo de documento de la embajada chilena en Argentina porque recién en 2032, 50 años pasado el conflicto, se van a desclasificar. Eso pasa con las embajadas en países limítrofes”.

Los periodistas chilenos Daniel Avendaño y Mauricio Palma, autores de El Pacto Perfecto