Una propuesta que, a pura emoción, une lo académico con la historia.
01/07/2026 – https://www.elcordillerano.com.ar/

Estudiantes le dan una mano al museo. Foto: Eugenia Neme.
La Universidad Nacional de Río Negro está colaborando, a partir de labores en software, con el Museo Malvinas, Antártida y Atlántico Sur.
Al referirse al comienzo de esa labor, la directora de Ingeniería en computación de la casa de altos estudios en Bariloche, Paola Britos, narra que una compañera de trabajo acudió al museo para conocerlo y, allí, el coordinador audiovisual y digital del lugar, Ezequiel Fernández, “le comentó que precisaban empezar a sistematizar un montón de cosas, es decir, le habló de las necesidades a nivel informático”.
Esa colega le explicó la situación a Paola, quien señala: “Siempre que nos piden algo, intentamos dar una mano, así que me junté con Ezequiel y me explicó lo que requerían a nivel productos de software. De esa forma, en el marco de dos de las materias que tengo a cargo, Ingeniería del software 1 y Proyecto de trabajo social, empezamos a desarrollar con los alumnos software que el museo va necesitando”.
En lo que refiere a la asignatura de trabajo social, la docente señala que se vincula a que “quienes estudian en la universidad pública puedan devolver algo a la comunidad”. Más allá de que hacer ese tipo de tareas con el fin de colaborar con alguna institución de por sí puede resultar gratificante, que los estudiantes las estén emprendiendo para el Museo Malvinas, Antártida y Atlántico Sur, para ellos, es una especie de plus. “Se encuentran fascinados, ya que sienten que aprenden sobre Malvinas cosas profundas que surgen a partir del museo y, a la vez, brindan algo a la sociedad. Se muestran felices porque aprecian que hacen crecer ese espacio”, advierte la docente universitaria.

El tipo de material en el museo, a la hora de realizar un inventario digital, requiere tecnología especifica. Foto: Facundo Pardo.
Paola cuenta que el tipo de software con el que trabajan es muy variado. “Hay uno que va a manejar el inventario, para catalogar todo lo que contiene, que es muy diverso”, explica, a la vez que informa que, por ejemplo, habrá otro “que se relacionará con los monitores que tiene el museo, para que el público interactúe, con juegos para diferentes edades y también grabaciones de entrevistas a veteranos de Malvinas, entre otras cosas”.
Si bien bastante de esa tecnología en la que trabajan ya se está aplicando, la docente considera que “todo estará funcionando a pleno a más tardar en diciembre”. Pero la idea es continuar. “Para el año que viene tenemos ganas de hacer cosas más grandes”, resalta la directora de Ingeniería en computación, detallando: “Cuando se cristaliza algo, como pasa ahora, ves el potencial para seguir creciendo”.
“Este proyecto nos da mucha alegría; todos estamos emocionados”, reconoce.

El Museo Malvinas, Antártida y Atlántico Sur, a partir de todo lo que engloba, llega al alma. Foto: Facundo Pardo.
Por su parte, el titular de la Dirección de Veteranos de Guerra de Río Negro, Ruben Pablos, resalta lo positiva que resulta, en todo sentido, la tarea que están realizando desde la universidad: “Los jóvenes hacen algo para su proceso académico, pero además saben que eso que están desarrollando quedará en un espacio público y perdurará en el tiempo. Se los nota muy motivados en idear algo que servirá para mucho más que sacarse una nota”.