Malvinas: los cables secretos de EE.UU. que anticiparon la derrota antes de la rendición en Puerto Argentino

Documentos desclasificados revelan cómo la embajada estadounidense siguió hora a hora el final de la guerra en junio de 1982. Los informes anticiparon la derrota argentina, describieron el desconcierto de la dictadura y registraron el creciente enojo social que terminó estallando en las calles contra el gobierno de Leopoldo Galtieri.

14/06/2026 –https://tn.com.ar/

El 2 de abril de 1982, las tropas argentinas desembarcaron en las costas de las Islas Malvinas. (Foto: AFP)

El 2 de abril de 1982, las tropas argentinas desembarcaron en las costas de las Islas Malvinas. (Foto: AFP)

Mientras los combates cerca de Puerto Argentino, Malvinas, se hacían cada hora más intensos, mientras la guerra se acercaba a su fin aquel largo 14 de junio de 1982, mientras las autoridades del gobierno de la dictadura juzgaban poco menos que inevitable la rendición de las tropas argentinas, mientras gran parte de la sociedad miraba el futuro de la guerra con cierto pesimismo, ignoraba qué pasaba en realidad en las islas, vibraba todavía con la visita reciente del Papa Juan Pablo II y estaba pendiente del inicio del Mundial de Fútbol España 82, la embajada de Estados Unidos en Buenos Aires trazó a lo largo de cuatro documentos un perfil descarnado de la guerra en las islas y del agitado panorama político y social del país en esos días decisivos.

La Embajada estaba entonces a cargo de Harry Schlaudeman, un diplomático de carrera que había sido designado en Buenos Aires en 1980 por el entonces presidente James Carter. Ahora, reportaba al secretario de Estado de Ronald Reagan, el general Alexander Haig, que había mediado a su manera para evitar la guerra, al menos para intentarlo, una vez recuperadas las islas el 2 de abril de 1982.

A las dos y media de la tarde de ese 14 de junio, según los documentos desclasificados del Departamento de Estado, Schlaudeman envió el primero de sus informes sobre el final de la guerra: un cable que incluía revelaciones no conocidas hasta ese momento, como el establecimiento de una “zona neutral para civiles y heridos” vecina a Puerto Argentino; el documento se nutría además de la información oficial que daba el gobierno del general Leopoldo Galtieri sobre el curso de la guerra, la que le habían confiado en off funcionarios argentinos, lo que decían los diarios de Buenos Aires y su particular visión que no excluía cierta cansada ironía. La embajada usó en sus informes Port Stanley para mencionar Puerto Argentino y Falklands para hablar de Malvinas.