Apenas recuperadas las Malvinas, en el aeropuerto que había sido construido por nuestro país entre 1975 y 1978, se crearon la Base Aérea Militar Malvinas y la Estación Aeronaval Malvinas, por parte de la Fuerza Aérea y la Armada Argentina respectivamente.
06 de abril de 2026 – https://www.argentina.gob.ar/

Personal de la Fuerza Aérea quedó a cargo de la operación del aeropuerto, tanto de la torre de control como del despacho de aeronaves, además de la terminal de cargas y los movimientos en la plataforma, tareas para las que contó con el apoyo del personal de LADE -que operaba vuelos a Malvinas desde 1971- que, además de conocer el aeropuerto tenía trato con los extranjeros que vivían en las islas.

Los vuelos desde el continente hacia Malvinas, se venían dando desde el 15 de febrero de 1971, por medio de una aeronave Grumman HU-16B Albatross, del Escuadrón de Tareas Especiales de la Fuerza Aérea, que había volado a las islas para realizar una evacuación aeromédica. Esto fue continuado con un primer vuelo de pasajeros el 3 de julio de ese año, y el 15 de noviembre de 1972 se inauguró una pista de aterrizaje hecha con placas de aluminio, al este de Puerto Argentino, la que funcionó hasta la inauguración del aeropuerto definitivo el 17 de mayo de 1978.

Con el devenir de la nueva pista, se pasó de operar regularmente con aviones Fokker F27 y en alguna oportunidad los FMA IA-50 G II; a no tener limitaciones para aviones de mayor porte, como los Fokker F28 y C-130 Hércules. A partir del 2 de abril, la seguridad del sector donde se encontraba la pista, quedó a cargo de una de las fracciones del Regimiento de Infantería 25 del Ejército Argentino que ya habían desembarcado.

Poco a poco la actividad en el aeropuerto se fue incrementando, por ejemplo con los rutinarios vuelos de los IA-58 Pucará de la Fuerza Aérea, haciendo reconocimiento armado alrededor de las islas; o la llegada frecuente de helicópteros de la Fuerza Aérea, el Ejército y la Prefectura Naval Argentina; así como también la operación de aviones S-2E Tracker de la Armada, y la continua llegada de aviones de transporte con personal y carga.

La saturación de aeronaves en la zona, llevó a que se decida, por un lado, desplegar a los Pucará a la localidad de Goose Green -creándose allí la Base Aérea Militar Cóndor- y en el cuartel de los Royal Marines, en Moody Brook, continuaron operando los helicópteros del Ejército. La Armada, por su parte, creó la Estación Aeronaval Calderón, en el aeródromo de la Isla Borbón, al norte de Gran Malvina.

A pesar de los esfuerzos británicos por destruir la pista de Puerto Argentino, ésta quedó operativa durante toda la guerra, registrando la última salida de un C-130 Hércules, en la noche del 13 de junio.